Que se sepa: “Los descuentos ficticios de las Clínicas Dentales”

En la actualidad la instalación de un implante dental o un tratamiento de frenillos puede llegar a costar desde un sueldo mínimo completo, monto que aumenta cuando sumamos los controles mensuales que alcanzan los 30 mil pesos, convirtiéndose en un servicio costoso y hasta exclusivo para los grupos socioeconómicos más adinerados.

La denuncia del Colegio de Cirujanos Dentistas

A ello se suman malas prácticas, donde -en octubre de 2016- el Colegio de Cirujanos Dentistas presentó una denuncia ante la Fiscalía Nacional Económica por una posible integración vertical en el área odontológica entre las isapres y los megaprestadores. El presidente nacional del gremio, Jaime Acuña, sostuvo durante entrevista a La Segunda, que se estaría produciendo una relación que no permite una competencia sana, donde los pacientes que se atienden a través de estos megaprestadores, en convenio con las isapres, estarían pagando valores más altos de lo que sería el mercado. Todo esto en conocimiento de la isapre.

Desde Clínica Coch hemos sido testigos de estos hechos, observando que importantes clínicas han duplicado los precios de sus prestaciones o servicios dentales con relación a los publicados por la Unidad Referencial de Clínica Odontológica (UCO), para luego ofrecer descuentos ficticios de hasta un 50%, intentando mostrar una oferta donde no la hay o incluso donde los precios serían aún elevados

.

Los Falsos descuentos

José Miguel García Rencoret, cirujano dentista y director general de Clínica Coch, ejemplifica que, “actualmente una limpieza, destartraje con ultrasonido y profilaxis tiene un valor aproximado de $20.000, precio en el cual no influye si un paciente tiene Fonasa o Isapre. Sin embargo, hemos podido constatar que grandes clínicas estarían cobrando el doble ($40.000) para luego informar maliciosamente falsos descuentos”.

Otro ejemplo concreto, agrega José Ignacio Araneda, socio de Coch, serían las “instalaciones de frenillos a costo cero, subsidiadas por controles el doble de caros, que le harían creer a los pacientes, una vez más, de falsos descuentos, bajo estrategias de marketing un poco engañosas”.

Las malas prácticas y presupuestos inflados

A esto se suman otros hechos, donde García Rencoret comenta -bajo su propia experencia- que “lamentablemente, también hemos constatado que algunas clínicas han transformado todo lo relativo al paciente en una campaña comercial, donde capacitan y obligan a los profesionales a cumplir metas de ventas y abultar los presupuestos con atenciones que el criterio profesional dice que no son necesarias, como recomendar un blanqueamiento o cambio de amalgamas en buen estado, netamente por un tema de estética”.

Producto de lo anterior, creemos incorrecto que las personas deban endeudarse para tener una buena salud bucal, donde hoy el acceso económico no debiera ser una barrera para poder atenderse. Por lo mismo hemos tomado el tema como un desafío propio, creando desde abril del 2016 no sólo una Clínica con tono social, sino además desarrollando campañas informativas que eduquen sobre una mayor prevención bucal, y generando precios accesibles para las clases económicas más bajas, que podrán conocer en nuestra web.

Siempre buscar una segunda opinión

Finalmente, dentro de las recomendaciones para los pacientes, desde el Colegio de Cirujanos Dentistas aseguran que “lo primero es desmitificar que la atención en un megaprestador es más barata que la que obtendrían en una consulta privada, ya que el mercado odontológico es similar o incluso más barato que el que se obtiene en los primeros”.

En tanto desde Clínica Coch hacemos un llamado a los pacientes para que ojalá siempre busquen un segundo diagnóstico y presupuesto, fijándose y solicitando que exista claridad en: cantidad de prestaciones, expliquen de éstas, y precios finales que incluyan descuentos aplicados.

“Ortodoncia para todos”

Clínica Coch, especializada en ortodoncia, se ha propuesto que la instalación de frenillos reduzca sus valores a la mitad del precio mercado, lo que no sólo ayudará a las personas de menos recursos a tener una mejor sonrisa, sino además brindarles mayor seguridad y mejores oportunidades sociales como profesionales, donde todos quienes lo necesiten o deseen, puedan acceder a ésta sin barreras económicas, desde $70.000 la instalación, y $14.000 el control.